Clima San Juan
Email Email Email Ingresar
Registrar

Sebastián Carillo trabaja en una mina de San Juan. Junto con su mujer, Paola, dedican su tiempo a la ayuda social. Su compromiso los llevó a uno de los países más pobres de África.

La solidaridad es un valor humano -de los más importantes- que muchas veces atraviesa fronteras. Sebastián Castillo y su mujer Paola son un ejemplo de ello y su compromiso los llevó a destinos impensados.

Él trabaja hace seis años en la Mina Veladero. Lo hace en el Aérea de Operaciones. Maneja los inmensos camiones fuera de ruta, que tienen capacidad de carga de cientos de toneladas. "Es un trabajo hermoso y una labor muy profesional".

Pero cuando no maneja esos transportes gigantes, Sebastián se dedica a la solidaridad.

 

Una vida pensando en los demás

 

"Hace un largo tiempo, casi cinco años, que con mi mujer Paola nos dedicamos a la ayuda comunitaria. Trabajamos con los pueblos originarios de la provincia de San Juan".

Sebastián y su mujer, junto a un grupo de personas que pertenecen a una iglesia de San Juan, los ayudan con alimentos, ropa y las necesidades que tengan.

"La tarea que hacíamos en San Juan nos llevó a querer hacer más cosas. Así, contactamos a una misionera, Graciela Fleitas, que trabaja en la selva de Mozambique. Ella hace una tarea inmensa de ayuda social y comunitaria. Le preguntamos si podíamos ir a colaborar y nos dijo que sí".

Mozambique es un país situado al sureste de África. Allí se vive una situación social extrema. La esperanza de vida es muy baja. La mortalidad infantil se encuentra entre las más elevadas del mundo.

"Tomamos la decisión y empezamos a ahorrar. Fue un gran sacrificio económico para nosotros sacar los pasajes y afrontar los gastos del viaje. Hasta postergamos el hecho de buscar un hijo, porque con un bebé es imposible realizar esa experiencia".

Finalmente Sebastián y su mujer viajaron en 2015. Permanecieron en Mozambique durante 30 días. Llevaron ropa, mercadería, útiles escolares, y un poco de dinero para brindarle a la misionera.

"Fue una experiencia de vida muy fuerte, inolvidable. Uno puede hacer muy poco por la cantidad de necesidades que tienen, pero lo importante es hacer algo. Tener la iniciativa de aportar un granito de arena".

 

Volver para seguir ayudando

 

La experiencia vivida en Mozambique fue muy fuerte. Por eso decidieron volver a ese país tan relegado por la pobreza. Esta vez fue en agosto de 2017.

"Fuimos cuatro. Se sumaron dos personas de la Iglesia que también querían ir a ayudar. Pudimos hacer una iglesia comedor donde atendíamos a la gente. La situación social es muy crítica. Para muchos chicos la comida que les dábamos era la única del día. Es un país muy golpeado por las guerras, por la pobreza".

"Apenas salís de la capital ves cosas muy graves, pobreza extrema, hambrunas. Por eso es muy hermoso poder dar. Es mejor dar que recibir. Ayudar al necesitado da satisfacción y mucho goce personal".

COMENTARIOS DE LOS LECTORES


Radio Zeta no tiene responsabilidad alguna sobre los comentarios de los lectores ni sobre las consecuencias derivadas de los mismos. Radio Zeta se reserva el derecho de no publicar comentarios que se consideren inapropiados u ofensivos

Municipalidad de Calingasta 2018

Noticias Relacionadas

Desarrollo Web: leandrogt41@gmail.com Diseño Grafico: paula.lanzi@gmail.com