El mercado del trigo empieza a sacudirse por la pandemia de coronavirus
El cultivo clave a observar en los próximos meses para entender el comportamiento de los mercados ante la pandemia es el trigo, ya que es destinado directamente al consumo humano y tiene un peso político muy fuerte en la seguridad alimentaria de los países.

De esa manera explicó las medidas proteccionistas tomadas por varios países respecto al cereal, el economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Agustín Tejeda Rodríguez, en declaraciones radiales.
Efectivamente, esa particularidad del mercado triguero global ya se empezó a expresar. Mientras cultivos como el maíz y la soja obedecen a los parámetros habituales de oferta, demanda y especulación, el trigo empieza a sacudirse por cuestiones de otra naturaleza.
“Desde restricciones a la exportación hasta planes para acumular más, hay indicios de que las rutas comerciales típicas se están viendo afectadas a medida que esta temporada de cosecha se acerca a su fin”, afirma un envío reciente de la agencia de noticias Reuters.
Por ejemplo, los límites de embarques en la región clave del Mar Negro ya están teniendo efectos colaterales, con las cargas retenidas y las ofertas disminuyendo en la última licitación lanzada por Egipto, el mayor comprador mundial del cereal.
Vale la pena repasar lo que sucede en los países de esa región. Para empezar Rumania, el segundo exportador de trigo de la Unión Europea se convirtió en el primer gran transportista en detener formalmente las exportaciones la semana pasada cuando prohibió las ventas fuera del bloque, detalla Reuters, y aclara que la Comisión Europea se opuso a la medida diciendo que no hay signos de escasez de alimentos en Rumania que justifiquen la limitación del comercio.
Rusia, Ucrania y Kazajstán también pusieron límites al comercio agrícola. Rusia ya exportó aproximadamente una quinta parte de su cuota de granos de 7 millones de toneladas establecida para los próximos tres meses, y Kazajstán extendió recientemente su cuota de exportación de trigo, harina y otros alimentos básicos hasta septiembre. “Aunque las restricciones se consideran lo suficientemente flexibles como para mantener el flujo de granos, la semana pasada el gobierno de Estados Unidos redujo su perspectiva para las exportaciones rusas al mismo nivel que las de la Unión Europea, lo cual despojaría a Rusia de ocupar el primer puesto solo por primera vez desde la campaña 2016-17”, detalla la agencia.
Por el lado de la demanda también se dan por estos días fenómenos anormales que afectan al mercado. “Puede que todavía no haya escasez de granos, pero algunos importadores están tomando precauciones adicionales e inusuales por si acaso. Egipto planea comprar 800.000 toneladas de trigo en el extranjero en los próximos meses, un tiempo en el que generalmente se enfoca en comprar granos de su propia cosecha”, señala el informe de la agencia de noticias.
El Líbano, por su parte, está considerando hacer sus primeras importaciones de trigo desde 2014, y Arabia Saudita lanzó una licitación de trigo por suministros de compañías nacionales con inversiones agrícolas en el extranjero. Además, Jordania está trabajando para ampliar su capacidad de almacenamiento de granos.