
Inglaterra derrotó 2 a 1 a Dinamarca con mucha polémica y se clasificó a la final de la Eurocopa, donde se enfrentará con Italia en la final del certamen continental. El duelo que definirá al campeón se jugará el domingo a partir de las 16 en Wembley.
Los ingleses jugarán su primera final de Eurocopa, de nuevo en su estadio de Wembley, después de quedarse a las puertas del último partido en las ediciones de 1968 y de 1996, esta última disputada en Inglaterra.
El partido de semifinales, que también se disputó en Londres, recién se resolvió en la prórroga y luego de que el árbitro neerlandés Danny Makkelie cobrara un inexistente penal a Raheem Sterling que Harry Kane, de rebote (se lo habían atajado), cambió por gol. Ni el VAR le avisó al árbitro que su decisión estaba equivocada. Dinamarca, entonces, se quedó con las manos vacías.
Mikkel Damsgaard había abierto el marcador para los daneses y Simon Kjaer, en contra, había puesto el empate parcial. Sin embargo, en tiempo suplementario llegó esa jugada que inclinó el partido hacia Inglaterra.
Cuando termine el torneo, los ‘Tres Leones’ habrán jugado seis de sus siete encuentros en Wembley, delante de su público. En la final, Italia buscará su segundo título europeo más de cincuenta años después del primero (1968), y los locales irán por el primero.
Este miércoles Inglaterra estuvo en apuros durante apenas 20 minutos del primer periodo, pero una vez igualó la contienda fue la selección que más mereció deshacer el empate. De todos modos, no podía traducir esa superioridad en el marcador. Necesitó de ese penal en el suplementario (que desató la polémica en todo el mundo del fútbol) para poder quedarse con el triunfo y, en consecuencia, la clasificación a la final.