Nuevos enfrentamientos en Ecuador
El presidente Lasso accedió a otorgar a los manifestantes el acceso a un centro cultural en un intento por retomar la iniciativa. Pero no pudo desactivar la violencia y la represión durante las protestas.

El gobierno de Ecuador accedió a una demanda de los manifestantes indígenas que levan 11 días de protestas, dándoles acceso a un centro cultural, pero los enfrentamientos violentos continuaron durante las marchas.
La inquietud por los precios del combustible, los alimentos y otros artículos básicos ha estallado en protestas, lideradas por la organización indígena CONAIE, a veces violentas desde el 13 de junio, lo que llevó al presidente Guillermo Lasso a declarar un estado de excepción en seis provincias, incluida la capital, Quito.
La masiva protesta está poniendo a prueba la capacidad de Lasso para reactivar la economía y poner en marcha el empleo.
El mandatario tiene una relación de confrontación con la Asamblea Nacional, cuyos legisladores han bloqueado sus propuestas, y está luchando para contener la creciente violencia que atribuye a las bandas de narcotraficantes.
El Gobierno ha llamado reiteradamente al diálogo, pero los líderes indígenas han impuesto como condición frenar la represión de la fuerza pública y derogar el estado de excepción.