
El mundial femenino de hockey sobre patines tuvo su final en el Estadio Cantoni, que fue testigo junto a miles de sanjuaninos de la consagración de Argentina campeón, en una final digna de las dos mejores equipos del torneo, quedándose con un cómodo 3-0, cimentado en el trabajo de equipo durante los 50 minutos de juego, con puntos muy altos en el juego y con su arquera Anabella Flores, que supo mantener su arco invicto, sacando bochas que parecían imposible de parar y repitiendo la gran actuación que tuvo en la semifinal ante Portugal.
Concentración, cooperación, habilidad, justeza en la definición posibilitaron un trabajo perfecto para quedarse con el cetro mundial.